En un experimento en la Universidad de Oxford encontraron que comer pasta recalentada es mucho mejor para nuestro organismo, que comerla recién preparada.

La explicación es esta: al preparar la pasta y dejarla enfriar, el cuerpo la va a procesar como algo parecido a la fibra, y entonces habrá un aumento menor de glucosa en sangre. Las pruebas primero fueron con pasta cocinada y luego fría y los resultados fueron favorables… pero ¿y si la recalentaban?

Al recalentar la pasta, se convirtió en un almidón más resistente y esto hizo que el nivel de glucosa en sangre fuera menor después de ingerirla.

Lo interesante es que una comida alta en carbohidratos se transforma en algo saludable, con fibra, solamente al cambiar sus temperaturas…

Así que las abuelas tienen razón: la comida recalentada es más sabrosa, y ahora descubrimos que al menos la pasta, es más saludable! 😉

Fuente: BBC