Casi todos los productos que compramos ostentan una fecha de caducidad… algunas si es necesario respetarlas, otras no…

 

En general los productos traen fecha de caducidad porque es una regla que exigen los gobiernos, no necesariamente para ese día el producto será inservible y tendremos que tirarlo.

Un ejemplo muy interesante es la miel de abeja,  nunca se echa a perder… así que la pueden tener por años en la alacena sin ningún problema.

 

Pero veamos qué nos recomiendan los proveedores de alimentos:

  • Algunos alimentos marcan “mejor consumirse antes de” con lo cual indican que hasta esa fecha ellos garantizan que el sabor, consistencia y calidad del alimento es el óptimo. Pero si pasa de esa fecha en 1 ó 2 días, seguramente todavía será seguro comerlo.
  • Guíate por tu olfato y la vista: los sentidos no fallan! Si vez que tiene manchas verdosas o de colores que no son los normales, o huele a podrido es mejor tirarlo, no te arriesgues.
  • Si dudas porque ya pasaron varios días después de la fecha de caducidad, mejor tíralo… tu salud mental también es importante.
  • Hay productos que en su empaque traen la leyenda “una vez abierto consúmase en los siguientes X días”, es importante tener en cuenta esta fecha. Si eres un poco despistado, lo mejor será anotar en el producto qué día fue abierto, así no habrá dudas al respecto.
  • Los proveedores de café también nos dan fechas de caducidad, y de hecho el café es un ingrediente que hay que cuidar en su almacenaje y sus fechas. Lo mejor es comprarlo en grano (si no consumimos mucho, comprar pequeñas cantidades), molerlo en casa según se necesite y una vez abierta la bolsa consumirlo lo más pronto posible.
  • Para tener una garantía de que los productos que necesitan refrigeración conservan sus propiedades, es importante meterlos en el refrigerador en cuanto lleguemos a casa después de haberlos adquirido.
  • Los congelados también tienen fecha de caducidad, no duran por siglos en el congelador. Tómalo en cuenta.