Adam Roberts, escritor de The Amateur Gourmet reseña errores que cometemos en los restaurantes como clientes:

  1. Aceptar que nos acomoden en una mesa que no nos gusta. En caso que nos digan que no hay mesas para escoger, es mejor salir del local que pasar un mal rato…
  2. Escuchar las recomendaciones del mesero, pero sin escuchar el apetito propio. Está bien que te digan qué es la especialidad del día, pero hay que hacerle caso a nuestros antojos.
  3. No hacer preguntas sobre las dudas que tenemos del menú.
  4. No pensar en toda la comida que se consumirá; hay que planear balanceadamente nuestros platos y sus tiempos.
  5. Ordenar una botella de vino, cuando a lo mejor nos conviene más comprar por copeo; hay que tener en cuenta que de una botella salen aprox. 4 copas.
  6. Ponerle sal a la comida antes de probarla.
  7. Pedir a la cocina que eliminen algún ingrediente del platillo. Si es por razones de alergias o gustos, mejor pedir un platillo que no lo contenga. Si pides que elimines algo, tal vez el plato final no es tan bueno como originalmente lo pensó el chef.
  8. Compartir un solo postre: a menos que estés a dieta o corto de dinero, es mejor pedir 2 postres al centro para compartir…
  9. No mencionar qué fue lo que no te gustó. La retroalimentación al restaurante es importante para corregir errores. Es ideal mencionarla mientras se está comiendo o al final del servicio