En un estudio hecho en Europa se encontró que es más peligroso, ya que puede provocar cáncer, freir carne en una estufa de gas que en una eléctrica.

En el humo que salió al freir la carne hecha en la estufa de gas se encontraron más partículas que pueden producir cáncer, y ésto tal vez se deba a que el aceite alcanza más altas temperaturas y empieza a liberar toxinas cancerígenas, cosa que no sucede en las estufas eléctricas.

Los resultados fueron publicados en la revista “Occupational and Environmental Medicine“.

El estudio busca prevenir a los cocineros, amateurs y profesionales, de tener cuidado al cocinar alimentos fritos, porque parece que también sucede con vegetales.

Al menos la primera recomendación es tener en buen estado las estufas de gas si es que no se pueden cambiar por estufas eléctricas, y tener una cocina bien ventilada.

* con información del Daily Mail.