Yo ya había hablado de un gadget para mejorar el vino, en el pasado Octubre (leer aquí), pero hace días salió un artículo en Telegraph indicando que es posible, usando electricidad, cambiar un vino cualquiera en un buen vino.

La tecnología proviene de China, donde se está usando esta técnica para los vinos baratos y de baja calidad y después de someterlos a estos procesos, tener un vino bueno que se puede vender a más altos precios.

El resultado ha sido tan bueno que hasta los catadores profesionales no pueden identificar entre los vinos tratados y los añejados por el método antiguo.