Existe un aditivo (fosfato, que es una sal de origen inorgánico) que es añadido al tocino, jamón, pollo y en algunos panes, quesos y carnes procesados, que se ha demostrado que hace que un tumor cancerígeno incremente su tamaño.

Este aditivo mejora la textura y sabor de los alimentos, por ello es que está presente en muchos de los alimentos que se consumen a diario.

La recomendación de los especialistas es consumir con moderación y en bajas cantidades embutidos y productos que tengan entre sus ingredientes los fosfatos.

* con información del Daily Mail.