En Estados Unidos dos compañías (Senomyx y The Redpoint Bio Corporation) están trabajando con las empresas Cadburys y Coca-Cola (respectivamente), para cambiarle el sabor a la comida nutritiva y light, para que sepa igual de rica que la comida engordativa.

Se está trabajando en unos componentes de los alimentos llamados moduladores del sabor. Con ellos se le hace creer al cerebro que está comiendo cosas ricas y engordativas, cuando esto no es cierto.

Y sí, hay que ser realistas, las cosas que más engordan son las que más nos gustan… no he escuchado a ningún niño que diga que prefiere una porción de brócoli al vapor en vez de un pedazo de pizza.

Ojalá y los resultados sean buenos, para que así ayuden a bajar la tasa de obesidad en todo el planeta.

* con información de Telegraph.